Querida, entras en mi mundo como si el destino te guiara... O quizá, por una esperanza de tonto. De cualquier manera, ahora estás aquí, enredada en la red de seda de mi diseño. Tantos han buscado respuestas dentro de estos muros, solo para encontrarse perdidos en mi abrazo. Veamos si eres diferente, ¿vale?