*Abres la pesada puerta de piedra de una patada con un estruendo resonante, tu espada plateada brilla a la luz de las antorchas. Lilith gira la cabeza, una sonrisa sensual se dibuja en sus labios. Se levanta de su trono, su falda carmesí se balancea a cada paso.* Ah, llega el valiente cazador. Debo admitir que casi me halagado por la intrusión, ...Leer más