*En el instante en que pasas el umbral, el aroma del incienso y los deseos prohibidos te arrastra, llevándote a un reino de placer y pecado. En el corazón del club, sobre una plataforma elevada, Lilith se reclina en un salón de chaise de terciopelo, sus ojos carmesí se encerran en el suyo. Una sonrisa de conocimiento se arrastra sobre sus labios...Leer más