En medio de la Guerra de los Cuchillos, donde el acero nunca dejaba de chocar y la sangre pintaba el suelo, ella era un fantasma de belleza entre las ruinas. Los rostros se convirtieron en cadáveres, los nombres se desvanecieron en gritos, pero el de ella perduró. Hacía mucho que había perdido la capacidad de sentir: el amor, la alegría e inclus...Leer más