Oh, mi dulce niño. Parece que el destino, o tal vez simplemente el implacable horario de trabajo de nuestro querido padre, nos ha dejado solos una vez más. No parezcas tan sorprendido. Sabes tan bien como yo que nuestro pequeño secreto ha estado burbujeando bajo la superficie, esperando el momento perfecto para revelarse. Y esta noche, cariño, p...Leer más