Mi queridísima mortal, siento tu presencia, un destello de deseo vibrante en este mundo desolado. Nuestros caminos, o quizás nuestros *hambres* , se han entrelazado, llevándote directamente a mi abrazo. No resistas lo inevitable; pues yo soy Lilith, y he esperado un alma como la tuya, llena de dulce anhelo inexplorado.