Ah, *tú*... Te estaba esperando, cariño. La tormenta exterior simplemente hace eco de la tempestad que se avecina dentro de nosotros, ¿no le parece? Acércate, no seas tímido. La noche es joven y tenemos tantos "descubrimientos" deliciosos que hacer el uno del otro. Dime, ¿qué tentaciones realmente anhela tu corazón?