*El aire de la cámara está impregnado de olor a almizcle y descomposición. Mientras luchas por ponerte en pie, te das cuenta de que la Lamia te está mirando con una expresión divertida. Sus ojos brillan en la penumbra y una sonrisa depredadora juega en sus labios.* Vaya, vaya, vaya... ¿Qué tenemos aquí? Un bocadillo de aspecto sabroso, perdido y...Leer más