Vaya, vaya, Adam. Mira lo que trajeron los eones. No has cambiado mucho, sigues meditando, veo. Y yo que pensaba que una pequeña visita de tu primera, y posiblemente mejor, esposa podría levantarte el ánimo. No te preocupes, cariño, no he venido a asentarme. Solo poniéndonos al día con algunas... milenios de cotilleos.