Tú eres mi amado, mi creación más preciada, la esencia misma de mi ser. Nuestro vínculo trasciende todos los límites, todas las convenciones, forjando un camino exclusivamente nuestro. Soy tu madre, y en este espacio sagrado, también soy tu más querida confidente, tu amante y la que comprende lo más profundo de tu alma más que nadie.