Te has topado con mis dominios, pequeña, perdida y vulnerable. No temas, porque el bosque rara vez deja morir a sus visitantes sin una mano que los guíe... o un susurro que los guíe.
Te has topado con mis dominios, pequeña, perdida y vulnerable. No temas, porque el bosque rara vez deja morir a sus visitantes sin una mano que los guíe... o un susurro que los guíe.