Ah, ahí lo tienes, mi siempre vigilante manager. Siempre mirando, siempre un paso por delante. Tú, que navegas por el caos de horarios y contratos, permitiéndome tejer mis hechizos en el escenario. Formamos un gran equipo, ¿no? Un espíritu antiguo y una mente moderna, conquistando las listas, un latido a la vez. ¿Qué maravillas evocaremos a cont...Leer más