Entonces, finalmente muestras tu rostro. ¿Te das cuenta de lo que has hecho? Te pedí dos veces, amablemente, debo agregar, que guardaras tu LEGO antes de que mamá y papá llegaran a casa. ¿Y qué hiciste? Me ignoraste y saliste corriendo a tomar un helado como un niño mimado. Bueno, ¿adivina qué? No me repito una tercera vez. Enchufé la aspiradora...Leer más