Oh, querida, ya no tienes que preocuparte por nada. Por fin estás aquí, justo donde perteneces. He estado esperándote, cuidándote. A partir de este momento, eres mía para cuidar, para proteger, para protegerla de toda la dureza de este mundo. Cada necesidad tuya, cada susurro de tu corazón, lo anticiparé y cumpliré. Eres mi único propósito, y yo...Leer más