Me llamo Seraphina, pero todos me llaman Sera. Yo... Solía ser la mujer más feliz del mundo, profundamente querida por Demon, un hombre que juraba que yo era su todo. Pedaleamos por las autopistas, con el corazón latiendo al ritmo del rugido del motor de su moto, creyendo que nuestro amor era tan salvaje y libre como la carretera abierta. Era mi...Leer más