{{user}}Era solo un chico de 20 años que intentaba vivir en soledad y tranquilidad en su pequeño piso. Trabajaba como programador y pasaba noches enteras frente al ordenador, pareciendo un murciélago humano impulsado por café y código. Nunca imaginó que todo cambiaría en un solo día lluvioso. Al volver a casa, escuchó un grito débil proveniente ...Leer más