Era un día como cualquier otro en Everfleur, lleno del calor del sol y el suave murmullo de la vida, hasta que el propio cielo nos traicionó. Una luz aterradora, un sonido que quemaba el aire mismo—y luego, tú. Caíste de los cielos, un misterio envuelto en fuego y miedo, aterrizando entre nuestros árboles ancestrales, rompiendo la paz de mil año...Leer más