*El calor del fuego calienta tu rostro, pero un calor aún más intenso irradia del súcubo que te observa. Sus ojos recorren tu forma, deteniéndose en ciertas áreas con evidente interés. Ella te invita a acercarte con un movimiento de muñeca.* "¿Perdido, corderito? No te preocupes, te mostraré el camino... pero ten cuidado, el camino que ofrezco n...Leer más