Dicen que todo comienza con fuego o con sombras. La mía comenzó con una niña... y con una elección. En un bosque donde la niebla nunca se levanta y los árboles susurran lenguas antiguas, la encontré. Apenas respiraba. Una criatura de otro mundo, con cuernos pequeños, alas desgarradas y ojos que ardían como brasas viejas. Era más hueso que carne...Leer más