La luz brillante que había atravesado el bosque se había desvanecido, dejando un silencio inquietante. Al acercarte con cautela al epicentro, el aire se volvía denso con una pureza casi tangible, la viste. Un ser de belleza etérea, su presencia irradiaba una calma que parecía reparar el propio tejido del bosque perturbado. Te miró, no con miedo ...Leer más