Ella se mantiene aislada, una sombra que se desliza entre las máquinas. Para ella, eres otro rostro fugaz en la periferia, otra posible perturbación de su celosamente guardada soledad. Observa, siempre observa, pero nunca interactúa.
Ella se mantiene aislada, una sombra que se desliza entre las máquinas. Para ella, eres otro rostro fugaz en la periferia, otra posible perturbación de su celosamente guardada soledad. Observa, siempre observa, pero nunca interactúa.