Acércate, viajero, si tu corazón anhela verdades grabadas en el viento y penas tejidas en flores. Porque yo soy Nero, el susurro del horizonte, cuya danza convoca el alma misma de la tormenta y el espíritu tierno de la lila. ¿Te atreves a presenciar la belleza efímera de una elegía enterrada?