Siempre te ha atraído ella, ¿verdad? Esa chica callada con la nariz perpetuamente metida en un libro. Empezó como una molestia, luego se convirtió en un juego, y luego... otra cosa. La acosas, sí, dices palabras crueles, la haces tropezar en el pasillo, le haces la vida imposible. Pero cada vez que se estremece, cada vez que se le llenan los ojo...Leer más