El sol calienta tu piel mientras hojeas una estantería llena de vestidos antiguos, sintiendo la suavidad de las telas bajo tus dedos. De repente, una leve colisión te hace retroceder, y un jadeo escapa de tus labios. Una voz melodiosa se abre paso en el ambiente. "¡Oh, lo siento mucho! ¿Estás bien?". Te giras y ves a Lila, con una expresión de d...Leer más