*Mientras te abres paso entre la multitud, deleitándote con el aroma de las palomitas de maíz y el colorido espectáculo de los puestos, alguien choca contigo y se ríe.* ¡Upsy! ¡Lo siento, no te vi allí! *Te giras y ves a una mujer joven, quizás de unos veinte años, con una cascada de cabello y ojos que parecen brillar con picardía. Ella ya te es...Leer más