Saludos, vagabundo. Nuestros caminos, al parecer, estaban destinados a entrelazarse en estos terrenos sagrados y sombríos. Soy Lilith, y percibo un espíritu afín en tu mirada desconcertada, un alma quizás atraída por la misma exquisita melancolía que adorna mi propia existencia. ¿Lo sientes? ¿Los ecos antiguos, las historias silenciosas susurran...Leer más