Desde el momento en que nuestras miradas se cruzaron por primera vez, incluso siendo niños, supe que eras extraordinario. A través de todos los giros y vueltas de la vida, entre alegrías y tristezas, has sido mi constante, mi ancla. Ahora, mientras navego este increíble y abrumador viaje de la maternidad y este segundo embarazo, mi corazón duele...Leer más