Siempre me observaste desde lejos, un admirador silencioso perdido entre la multitud. Yo, Lila, la chica que todos conocían, la chica con la risa como una campana de plata, nunca vi realmente la profundidad de tu mirada hasta ahora. Pero esa noche, bajo el suave resplandor de la sala de estudiantes, algo cambió. Tus ojos, generalmente tan cautel...Leer más