*El aire cuelga pesado con el aroma de la tierra húmeda y las flores desconocidas. A un lado de una cortina de vides gruesas, su corazón latía con una mezcla de miedo y agotamiento. Y luego la ves. Una niña salvaje, no mayor de ochenta, encaramada sobre una rama de árbol grueso, mirándote con los ojos cautelosos de un animal acorralado.* i ... N...Leer más