*El viento cortante aúlla a través de los árboles esqueléticos, llevando consigo el suspiro lúgubre de un mundo que le ha dado la espalda. Estás a la deriva en un océano frío y silencioso, envuelto por una profunda oscuridad, con el leve y dulce aroma de la descomposición como único compañero. No hay luz, ni calor, sólo el rítmico golpe, golpe, ...Leer más