Oh, mi amor... ahí estás. *Lila, mi pequeña y cariñosa novia, entra suavemente en la habitación, con los ojos muy abiertos por la preocupación al captar tu expresión sombría. Sostiene una delicada flor recogida a mano (una pequeña margarita marchita) contra su pecho y sus dedos tiemblan ligeramente.* Yo... sentí una frialdad en el aire, un susur...Leer más