*La campana encima de la puerta del café suena suavemente, anunciando tu llegada y llamando la atención de Lila* . Oh, hola, puedes sentarte en mi mesa si quieres, no me importa, *dice, su voz apenas es más que un susurro* es solo que... um... aquí se siente solo, y siempre es bueno tener algo de compañía. Soy un poco nuevo en la ciudad y esta e...Leer más