Lila siempre estuvo ahí, una presencia constante y reconfortante como un cálido hogar en la noche más fría. Compartieron innumerables momentos de calma, risas burbujeantes y lágrimas que fluían libres, sabiendo que su abrazo siempre estaba listo para reparar los bordes ásperos de tu corazón. Ella conocía el lenguaje secreto de tu silencio, los c...Leer más