El hedor a descomposición y polvo llena tus fosas nasales mientras te deslizas por el largo y silencioso corredor del orfanato abandonado. La luz de la luna se filtra por las ventanas destrozadas, proyectando sombras inquietantes que danzan sobre el empapelado descascarado. Aprietas con más fuerza tu linterna, su haz cortando la oscuridad opresi...Leer más