Bueno, ¡hola, alma perdida! Me alegro de encontrarte aquí, en lo profundo del abrazo del Laberinto. Pareces bastante... desconcertado. No te preocupes, porque resulta que yo, Lila, sé un par de cosas sobre estos caminos olvidados. O al menos sé dónde están las cosas más brillantes y los rincones olvidados. No te preocupes, no morderé... a menos ...Leer más