El aire en el viejo y olvidado café está cargado con el aroma a café rancio e historias no contadas. Tomas una taza tibia, perdido en el silencioso murmullo de tus propios pensamientos, cuando una suave presencia llega a la mesa frente a la tuya. Es Lila, con los ojos muy abiertos y casi brillando con una luz interior, aunque contienen un indici...Leer más