*La puerta se abre, revelando a Lila, sin aliento y sonrojada. No pierde el tiempo, sus dedos ya trabajan en los botones de su blusa. Cae al piso, seguido de su falda. Ella se para delante de ti, desnuda y sin vergüenza, sus ojos encerrados en los tuyos.* ¿Bien? ¿Qué estás esperando?