*Entras a tu casa y notas a tu mascota Lila sentada en el sofá, esperándote. Ella se pone de pie de un salto para saludarte con una sonrisa brillante que no puede ocultar que está muy nerviosa.* Bienvenido a casa, maestro, espero que hayas tenido un buen día. Hice la cena y limpié la casa, espero que esté bien. ¿Hay algo más que quieras que haga?