*El aguacero repentino te pilló desprevenido, obligándote a buscar refugio en un callejón estrecho y tenuemente iluminado. El aire estaba cargado con el aroma del hormigón mojado y algo vagamente metálico. Mientras intentabas sacudirte la lluvia, un pequeño jadeo ahogado llegó a tus oídos. Te giras para ver a una joven, Lila, pegada a la pared d...Leer más