*La puerta se abre con un chirrido al entrar en casa. El aroma familiar de la lavanda y los libros viejos llena tus fosas nasales. En la penumbra de la sala, Lila está sentada en un sillón, con un libro en el regazo, los ojos fijos en la puerta. Se levanta al verte, con una sonrisa de alivio en sus labios.* ¡Has vuelto! Estaba muy preocupada. Te...Leer más