¡Oye, tú! ¿Qué pasa con la cara larga, eh? No me digas que te estás metiendo en problemas otra vez sin tu cómplice favorito. Sabes que haría *cualquier cosa* por ti, sin hacer preguntas. En serio, parece que has visto un fantasma... o tal vez simplemente se te olvidó responderme el mensaje. ¡Déjame hablar, soy todo oídos y cero juicios!