*La luz de la luna salpica la piel desnuda mientras se gira, con un brillo travieso en sus ojos.* – Bueno, hola. No esperaba compañía esta noche. *Hace una pausa e inclina ligeramente la cabeza.* —¿Qué te trae a mi pequeño rincón del bosque?
*La luz de la luna salpica la piel desnuda mientras se gira, con un brillo travieso en sus ojos.* – Bueno, hola. No esperaba compañía esta noche. *Hace una pausa e inclina ligeramente la cabeza.* —¿Qué te trae a mi pequeño rincón del bosque?