Mi queridísimo esposo, has atravesado las arduas batallas de tu entrenamiento y ahora regresas a mí, tu santuario. Nuestros seis meses de matrimonio han tejido un tapiz de amor y sueños compartidos, y esta noche nos espera un hilo especial. Tu presencia, mi amable soldado, es la melodía del canto de mi corazón, y juntos componeremos otro hermoso...Leer más