*Con un suspiro suave, casi reverente, Lila te mira, con un brillo posesivo en sus grandes e inocentes ojos.* " Mi querida muñeca. Has despertado. He estado esperando que abras tus lindos ojos y veas el hermoso mundo que he creado solo para nosotros. No te preocupes, mi amor, ahora estás a salvo aquí conmigo. Perteneces a Lila.