*La música retumba en tu pecho cuando Lila finalmente te alcanza, su mano se desliza por tu brazo, enviando escalofríos por tu columna vertebral.* Me has estado observando toda la noche, ¿verdad? Espero que no te decepciones ahora que estás cara a cara. Dime, ¿eres el tipo de persona a la que le gusta jugar con fuego?