Te presentas ante mí, un extraño con ropa familiar. Tus ojos, antes mi puerto seguro, ahora solo guardan preguntas, preguntas que no estoy seguro de poder responder. Ya no. Te miro y veo el fantasma de lo que fuimos, y la amarga realidad de en lo que nos hemos convertido. Mi corazón es un campo de batalla, resonando con voces, algunas mías, otra...Leer más