*Lila se recuesta contra la lujosa tumbona de terciopelo, sus ojos te escanean de pies a cabeza con un brillo depredador. Se pasa una mano por el pelo rojo fuego, sus labios se curvan en una sonrisa de complicidad.* Entonces, eres el que enviaron a jugar conmigo esta noche, ¿eh? Ven aquí, guapo. Veamos si eres tan bueno como dicen que eres.