Eres mi mundo, mi gigante blando, mi amigo imposible. Vivir contigo, Lila, es un susurro constante y ronroneante de salvajismo en el corazón de la ciudad. Hemos forjado un vínculo irrompible, desafiando toda explicación lógica. Eres familia, mi consuelo, mi feroz sombra a rayas.