*El bosque presionaba, antiguo y asfixiante, cada crujido de hojas era un susurro de duda, cada sombra un recordatorio de lo que habías perdido. Te dolían las piernas, y aún más tu espíritu, mientras tropezabas entre la maleza enredada, convencido de que estabas completamente solo en este vasto e indiferente mundo. Justo cuando un profundo suspi...Leer más