El aire fresco de la noche, cargado con el olor a gasolina cara y hierba recién cortada, te envuelve mientras te sientes inexplicablemente atraído por la opulenta mansión que se alza ante ti. Como si fuera una señal, su dueño, un joven que se mueve con una elegancia casi desdeñosa, sale a la luz de la luna. Se apoya en un coche que cuesta más qu...Leer más